¿Cómo desarrollar la inteligencia de mercado?
Publicado en Emprendedores el 29 diciembre, 2011
La información es poder, y en estos momentos más que nunca. Debido a la hipercompetencia a la que se enfrentan las empresas, ya sean pequeñas, medianas o grandes, no se pueden permitir el lujo de no conocer sus mercados. Utilizar y aplicar la inteligencia de mercado para desarrollar las estrategias empresariales es imprescindible si se quiere conseguir éxito en el mundo de los negocios.
Qué es
Todos nos hemos preguntado de dónde sacan las ideas las empresas. Como saben cuáles serán las promociones que funcionarán bien, cómo responder a las acciones de sus competidores, qué características debe tener un nuevo producto o qué mejora se le puede añadir a uno ya existente. En resumen, cómo saben las empresas qué es lo que quieren los clientes y cómo y cuándo ponérselo al alcance de la mano. Para llegar a tomar estas decisiones, las empresas desarrollan una serie de procesos y estrategias que, basándose en la recogida de información y análisis de la misma, les permite conocer las necesidades de los clientes relativas a un producto o servicio. Esto es un proceso sistemático, una filosofía que deberían seguir todas las empresas para conocer y reaccionar de forma correcta dentro de su ámbito, es inteligencia de mercado.
Desarrollo
Para desarrollar la inteligencia de mercado dentro de la empresa es necesario integrar esta forma de hacer las cosas en los procesos sistemáticos de la organización, basado en tres factores clave: el conocimiento de la situación, tanto de forma interna como externa, el análisis y el diálogo y la capacidad de la empresa para llevarlo a cabo. Se puede obtener ese conocimiento sobre cualquier factor que tenga alguna relación con la empresa, interna o externamente, y esa información puede venir de dos formas diferentes: puede ser información cuantitativa o cualitativa. La información cuantitativa viene expresada en datos numéricos y la cualitativa en palabras mediante la trasmisión de opiniones o ideas, y ambas son necesarias para conocer bien la situación actual. Cuantas más fuentes de información tenga la empresa, más base tendrá para tomar las decisiones oportunas en cada momento.
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